Una eficiente organización en el país de más larga longitud de costa en el mundo, llevó a la Marina chilena a una actuación preponderante en nuestra vida nacional. La creación de la Escuela Naval “Arturo Prat” y Escuela de Grumetes “Alejandro Navarrete Cisterna”, dos establecimientos que inspirados en las tradiciones de la disciplina naval han sido orgullo de nuestro país. Una larga tradición impulsa con idéntico afán progresista y tesonero las tareas de estos planteles, que con sedes en Valparaíso y Talcahuano respectivamente, son los cimientos básicos donde se forja toda la vocación náutica de Chile.
La preparación de todo el elemento humano que tripula las naves de guerra de la República, como las que comprenden a los medios aéreos, y de Infantería de Marina reciben sus enseñanzas en las diversas escuelas de la Armada. Más de cuatro mil hombres son educados anualmente en los diferentes institutos docentes de la Institución, proporcionándoles la preparación humanística moral y profesional para manejar con eficiencia los complejos sistemas de maniobra instalados a bordo de nuestras modernas unidades.
La proyección de nuestra nacionalidad hacia el exterior lo realiza con grandeza marinera la tripulación del Buque Escuela “Esmeralda” hacia la diversas naciones del mundo transmitiendo a través
de su personal, el pensar, el saber y el valer de nuestro pueblo que precisamente por estar situado en el extremo meridional de América, causa mayor impresión especialmente entre aquellos países que viven en el centro nervioso donde se desarrollan los eventos más significativos en el área internacional.















