Toma de Posesión de Isla de Pascua

Historias de Mar

El 9 de septiembre de 1888, en una ceremonia presidida por el Capitán de Corbeta Policarpo Toro Hurtado, se izó el Pabellón Nacional y se leyó el acta en que se estableció la soberanía de Chile en la Isla de Pascua.

El 9 de septiembre de 1888, en una ceremonia presidida por el Capitán de Corbeta de la Armada Policarpo Toro Hurtado, se izó el Pabellón Nacional y se leyó el acta en que se estableció la soberanía plena, entera y sin reservas de Chile en la Isla de Pascua. Aquel día memorable, ante el júbilo de 180 lugareños, quienes más querían era estar amparados por un Gobierno y no abandonados en la inmensidad del océano, Toro convocó a los jefes de las familias con el objeto de firmar las actas por las cuáles se cedían para siempre y sin reservas los derechos de Isla de Pascua al Gobierno de Chile.

Cumplido el trámite de la firma, el  Comandante Toro dio lectura al Acta de Recepción de la siguiente manera: ”Yo Policarpo Toro Hurtado, Capitán de Corbeta de la Marina de Chile y Comandante del transporte “Angamos” actualmente en ésta, declaramos aceptar, salvo ratificaciones de nuestro Gobierno, la cesión plena, entera y sin reservas de la soberanía de la Isla de Pascua, cesión que nos ha sido hecha por los jefes de esta isla para el Gobierno de la República de Chile.” Luego el perseverante marino izaba la bandera chilena en un lugar prominente de la isla, mientras el “Angamos” hacía honores de cañón.

Ya en 1870 la Armada había efectuado un viaje de instrucción, en el cual se realizó un levantamiento hidrográfico de la isla. Este se repitió en 1876, esta vez con el teniente Toro a bordo y con el mismo buque la Corbeta “O”Higgins”. Terminada la Guerra del Pacífico, la Armada pudo volver a sus actividades de tiempos de paz y fue en estas circunstancias que la Corbeta “Abtao” realizó una actividad similar a las ya mencionadas. Ahora el Capitán Toro se desempeñaba como instructor de Guardiamarinas. Al regresar al continente presentó una memoria al Gobierno del Presidente don José Manuel Balmaceda, proponiendo incorporar dicha isla al patrimonio nacional.

El proyecto encontró favorable acogida y, después de considerables esfuerzos personales de este joven y perseverante oficial, se llegó a un acuerdo con los propietarios, las autoridades francesas de Tahití y los notables de la población indígena, culminando todo este proceso con la ceremonia ya señalada. Desde entonces la Armada de Chile ha mantenido una política de inclaudicables proporciones y alto grado de integración con la comunidad isleña, siendo un factor de primordial importancia en su desarrollo, progreso y bienestar, al igual como  sucede con otras importantes regiones de un país de condiciones eminentemente marítimas. Corrobora esta afirmación la importante tarea que cumple en estos momentos en Isla de Pascua la tripulación del transporte “Aquiles” de nuestra Marina.

Manuel Chamorro Moreno
Suboficial (R) Armada de Chile

Deja una respuesta